13 ago. 2015

Matar un ruiseñor


Música para acompañar: Blue in Green by Miles Davis



“-¿Quién ha empezado?- preguntó el tío Jack.
Francis y yo nos señalamos mutuamente.
-¡Abuela-gimió él-, me ha llamado puta y ha saltado sobre mí!
-¿Es cierto, Scout?- Preguntó el tío Jack.
-Supongo que sí.”

Mi acercamiento a este libro fue una coincidencia de curiosidad. Un día cualquiera mientras tomaba mis alimentos por la tarde, veía un episodio de los Simpson. En él, la personalidad característica de Lisa Simpson la lleva a dar un discurso sobre la equidad, respeto y demás valores humanos. En él, menciona el presente libro: “Matar un ruiseñor” y como gran fanático de los Simpson decidí ir a por él.  


Una vez en la librería, y sin saber nada más de él, pasé a leer la pequeña reseña que figura en la contraportada del libro. De primer momento, y para ser honesto, asimile la reseña con un poco de recelo. En el primer párrafo señala el argumento del libro: “[…] Aticus, decidió defender ante los tribunales a un hombre negro acusado […]”. La impresión que me dio fue un poco sosa, pero líneas abajo señalaba a esta como la única novela de la autora Harper Lee y la cual fue suficiente para valerle un premio Pulitzer en 1961 y una adaptación, un año después, al cine ganando dos Oscar [guion y mejor interprete masculino] . A decir verdad esto es muy impresionante ¡Escribir una sola novela y ganar un Pulitzer! No parecía poca cosa. Y no lo es.
“Me levanté dispuesta a echar una mano a Walter.


-Oh…, señorita Caroline…

-¿Qué ocurre, Jean Louise?

-Señorita Caroline, Es un Cunningham.- Me senté de nuevo.” 

 La novela es maravillosa de principio a fin. El curso del argumento tiene distintas vertientes, todas ellas en relación a la vida de los dos hijos pequeños de Atticus Finch:  Jem y Jean Louise Scout y su peculiar amigo Dill. Esto hace que el libro se conduzca de manera más natural, evitando caer en una monotonía de un discurso lineal de la trama. No solo logra mantener el intereses del lector a lo largo de la novela, hace reconsiderar la manera en como el racismo se vivía (o se vive) en la época que precisa la obra, nos habla sobre la educación, la problemática de la discriminación, los valores, la doble moral, el patriotismo, las diferencias de género, estereotipos, etc. Durante mi lectura, no pude evitar traer a mi memoria “Cien años de soledad”, tienen una similitud en la manera de narrar y de transportarte al lugar de los hechos que pocos escritores consiguen. Sumando la empatía que llegas a tener con los personajes. La comedia, ironía, intriga son recursos plasmados en muchos de los momentos del libro.  

Puntos extras obtiene la novela al indagar un poco con las curiosidades históricas de la misma. “Matar un ruiseñor” tiene tintes autobiográficos de su infancia. Hace uso del apellido de soltera de su madre, Jean Louise es la personificación de la autora mientras que Dill es inspirado  en su entrañable amigo de la infancia “Truman Capote” [Autor de: A sangre fría].

“-Date prisa, cariño –dijo Atticus-. Aquí tienes los zapatos y los calcetines.- ¿Es de día?-No, es poco más de la una. Vamos, date prisa.Por fin, empezó a formarse en mi mente la idea de que ocurría algo malo.”

“Matar un Ruiseñor”  hace honor a su reputación. Una novela que disfrutaran por las distintas gamas que tiene dentro de ella, su facilidad para hacerte sentir un lugareño más del pueblo de Maycomb, la naturalidad de sus personajes, la sutil manera de colocar el dedo en la yaga, en la controversia, con simplemente plasmar la realidad. 

Dato curioso es la reciente publicación de una secuela llamada “Ve y pon un centinela” de la misma autora escrita hace cincuenta años y que daban por desaparecida. En lo personal me veo tentado a dar continuidad con la secuela, pero considero que los elementos dejados en matar un ruiseñor no necesitan más explicación y temo caiga en el mismo error de dar continuidad a una obra: sería como querer explicar un chiste.
No quiero hablar más sobre ella, prefiero que decidan leerla y crear su propio juicio de la misma. Hermosa historia, fantástica redacción y una obra clásica como tal. 

Hasta pronto.

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